jueves, septiembre 21, 2006

Clerks II


12 años han pasado desde que fui con unos amigos una fria noche en Pucela a ver una película independiente, que no desconocida, llamada Clerks. Cuánto me alegro de haber ido aquella noche a ver aquella película.

Durante su visión estaba tan asombrado, que sólo puede reirme plenamente de los gags recordándolos con los colegas saliendo del cine de camino a casa.

Kevin Smith vuelve a los orígenes con esta segunda parte, y vuelve de verdad, tras una travesía poco acertada, desde Dogma hasta Jay and Silent Bob Strike Back, con sus personajes Dante y Randal como abanderados.

Conversaciones hilarantes acompañan esta vez una historia más convencional, en la que se notan los años y un poco de madurez en los personajes y el guionista, que esta vez no se marca su discurso de rigor.

Sigue siendo Jay (Jason Mewes) quien mantiene su frescura innata, con situaciones sonrojantes
pero divertidas, e incluso guiños a escenas de películas famosas (véase El silencio de los corderos).

Segunda parte que no defrauda a los que vimos en la época de su estreno la película original, tanto que personalmente no me importaría esperar otra década para ver otra nueva secuela.

domingo, septiembre 17, 2006

Alatriste


Mucho y sobre todo mal se ha hablado de la mayor producción del cine español hasta la fecha.

Tan mal, por parte de crítica, supuestos cinéfilos y espectadores en general, que no he podido resistirme a verla a pocos días de su estreno.

Mi impresión ha sido bastante buena: he visto una película de aventuras a la vieja usanza, con héroes y villanos, en la época del decadente imperio español del siglo XVII, que retrata un Madrid corrupto y un Flandes dantesco.

Sus casi dos horas y media se me hicieron cortas, y ahí es cuando empiezan los peros:
El guión no desarrolla con suficiencia a los personajes; ni siquiera el Capitán Alatriste tiene el poso necesario del protagonista central. Viggo Mortensen retrata de manera idónea al gran soldado, su planta es inmejorable, y su dicción no desmerece (pese a la extrañeza de muchos).

Su relación con el resto de personajes es tratada con escasa profundidad, dejando que el espectador tenga que adivinar las situaciones, tanto las pasadas, como las que hayan podido surgir después de cada secuencia.

Mi gran pega reside en un montaje poco acertado, falto de ritmo, que corta el desarrollo y no deja llegar al climax, que desorienta y hace malo un correcto guión.

El gran acierto es sin duda la gran ambientación, la Espectacularidad de sus batallas, escenarios (sobre todo interiores), vestuario, y en general el reflejo de la época.

Memorable la narración del capitán al Conde Duque de Olivares del infierno de Flandes, y la recogida del moribundo Iñigo Balboa.

El gran plantel de actores aparece y desaparece muy fugazmente, demasiado en algunos casos, como los personajes de Pilar López de Ayala y Juan Echanove, a los que debería haberse proporcionado más protagonismo.

Lo que le falta para ser una gran película es Fuerza, Emoción, Pasión, Profundidad, Épica.

Hay algunos intentos de mostrar secuencias épicas y conmovedoras, pero ni el acompañamiento de la música de Roque Baños lo consigue.

Lástima porque los mimbres para hacer una grandísima película han sido los mejores.

Más suerte la próxima vez.

Verano en Berlín - Sommer vorm Balkon


Delicioso drama realista alemán, en las que dos amigas y vecinas de mediana edad comparten sus vicisitudes, cenando y bebiendo bajo el cielo estrellado de un barrio proletario de Berlín.

Sin la carga emocional de La vida soñada de los ángeles, pero con la misma mirada femenina de una sociedad injusta y egoista. Tanto Inka Friedrich como Nadja Uhl, realizan una gran labor, representando a dos caracteres diferentes, que se quieren, se envidian, se emocionan por las mismas cosas auqnue no tengas las mismas cosas.

De corte telefilm más que cinematogárfico, compitió en la Berlinale, y su guión no tiene fisuras, sus 105 minutos fluyen con delicadeza, y cuidado, puede llegar a conmover.

domingo, septiembre 03, 2006

Hard Candy


Habrá que estar muy atento a la evolución de la actriz Ellen Page.
Desde luego no es una desconocida, el director David Slade la eligió no sólo por su cara angelical, que refleja una edad menor de la real, y una candided que no lo es tal, si no por sus dotes dramáticas, reconocidas ya por el gran Holywood, en producciones como X-Men.

Su partener en el reparto, Patrick Wilson, si que refleja su edad real, y pese a tener 14 años más, no posee la experiencia de ella, que rodó con 18 años, interpretando a una chica de 14.

Sugerente, grotesca, atractiva, mordaz.
Como diría Hayley, "matrícula de honor" para este film, que pasó por el palmarés de Sitges, que podría ser censurable* por temática, por imágenes intensas y casi gore, pero que sugiere más que muestra, provoca sin descanso, y pone a prueba los nervios de los espectadores, probablemente más si son hombres (véase "manual de castración").

Habrá que esperar la evolución del guionista televisivo Brian Nelson, ya que en Hard Candy ha escrito una historia muy correcta.

* Rated R for disturbing violent and aberrant sexual content involving a teen