domingo, agosto 24, 2008

The Dark Knight

Segunda parte fueron tan buenas o mejores que las primeras, véase El Padrino y la actual saga de Batman. Apocalíptica, más trepidante y menos mística, aún más creíble y oscura, más crítica con la sociedad moderna.

¿Realmente es tan diferente el bien y el mal? ¿Hay diferencia entre buenos y malos, caballeros blancos y negros?

Entre peleas, explosiones, risas histriónicas y dudas amorosas, se extrae una crítica a la sociedad actual, dirigida por personas corrmpidas, elegidas por una masa de escasa inteligencia colectiva.
¿Es acaso la democracia la mejor opción? O acaso la anarquía debería instaurarse para originar una nueva vida más igualitaria?

Christian Bale y su personaje dan un paso atrás en la construcción de un héroe menos decidio y más sombrío. Ante él surgen con fuerza dos personajes muy llamativos y con una personalidad compleja.
Las dos caras Aaron Eckhart se confrontan perfectamente para representar a ese chico decididamente bondadoso, pero con unas pequeñas grietas morales que acaban resquebrajando sus principios.

Más allá del morbo de ver la última actuación de Heath Ledger antes de su muerte, su interpretación de Joker deja al personaje principal como la sombra necesaria del antihéroe emergente. Su influencia es tan relevante que el caballero blanco acaba en el lado oscuro, atraído por la venganza, odio y la demencia del cara pintada.

Michael Caine y Morgan Freeman vuelven a dar momentos de gloria al film, secundarios de lujo que dotan de emotividad, quizás demasiado relegados por la pujanza de los nuevos personajes.

Una delicia de secuela que nos deja impacientes ante la entrega que complete la trilogía.

lunes, agosto 11, 2008

It's a free world...


Ken Loach arremete contra la sociedad en la que malvivimos, unos peor que otros. Y lo hace como siempre, con su lenguaje directo, sin artificios yni paños calientes, mostrando una capa de la sociedad tan sucia que permanece oculta por los que no queremos implicarnos ni salpicarnos con esa mugre que realmente es la que sustenta nuestro bienestar.

Estamos en un mundo libre, para bien y para mal, todo lo que hacemos para nosotros de manera egoista revierte en nuestro beneficio a costa de los demás. "Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da" canta Drexler y nos traslada con sus imágenes Loach, a través de un guión de Paul Laverty, su colaborador habitual.

Los golpes que nos da la vida hace que nos replanteemos las cosas, que imaginemos formas de de vivir diferentes. Cuanto más fuerte es el golpe, más firme es la reacción. La protagonista femenina va contra la marea y a la vez se deja arrastrar, no llegando con los objetivos cumplidos a ningún puerto.
Su Sancho Panza particular continúa a su vera hasta que cruza un límite de manera inexplicable. Ese abandono junto con otra estocada brutal, reconduce el camino hacia la honestidad perdida.