viernes, febrero 13, 2009

The Reader


El director de Billy Elliot y The Hours traslada a la gran pantalla la novela homónima de Bernhard Schlink.
Una producción que no pudieron ver ni Anthony Minghella ni Sydney Pollack, autores de obras sublimes (The English Patient, Out of Africa) a las que The Reader se acerca en sensibilidad y dramatismo.

Lo que a la vista de gran parte de la humanidad es un claro caso de delito atroz, digno del mayor de los castigos, ante los ojos de las personas que conocen de cerca a los infractores, se transforma en un acto de debilidad humana, en un error del que hay que pagar una penitencia, pero delque no estamos a salvo de cometer ninguno.

Dos amantes que cruzan por segunda vez sus vidas en difíciles circunstancias, en un momento en el reaparece la culpa en una, y se busca una improbable explicación en otra.

Lástima que el personaje Hanna Schmitz, magníficamente interpretado por Kate Winslet, esté desarrollado tan livianamente, cargando el peso de la historia en el pequeño gran delito del personaje masculino, bien realizado por los dos actores de juventud y madurez.

sábado, febrero 07, 2009

Gran Torino


El mismo Clint que luchaba contra las injusticias en los spaghetti western de Sergio Leone, que el duro y sucio Harry, que el personaje del Jinete Pálido y Sin Perdón.

El mismo pero a la vez más reflexivo. Será la edad, será la experiencia, pero según va cumpliendo años el bueno de Clint, las imágenes y las historias reflejan cada vez más humanidad.

Se trata de vida y de muerte, quizás más de reflexiones y redención antes de la muerte.

El duro, impertérrito y detestable abuelo del inicio del film se va convirtiendo en un ser humano, de la mano de unos jóvenes de la comunidad Mong, tan cercanos y a la vez tan lejanos al Vietnam que hizo endurecer el alma del soldado, 50 años atrás.

Todo ese tiempo no es suficente para curar unas heridas demasiado profundas, unos recuerdos de muerte que le estaban enterrando en vida.

La película fluye deliciosamente y sorprende la vitalidad del viejo director, productor y protagonista., ese deleznable viejo gruñón y malhablado que nos encandila con sus exabruptos tipo "kiss my ass!".