Reencuentro familiar a la europea, como ya vimos en otras grandes obras como Festen.Arnaud Desplechin rueda una emotiva historia de desencuentros, de odios escondidos y amores ocultados.
El montaje ayuda a digerir el melodrama de dos horas y media, con suaves transiciones para la misma secuencia, asi como otros recursos como esporádicas voces en off, monólogos delante de la cámara, lecturas y representaciones de textos, flashbacks,...
Destacan las actuaciones del siempre enigmático Mathieu Amalric (Le scaphandre et le papillon) y de la grandiosa Catherine Deneuve.