domingo, diciembre 20, 2009

Das weisse Band


Tras la extraña aventura americana, con el remake de su propio film Funny Games, Michael Haneke vuelve a su estilo sobrio, con una trama fechada en el preludio de la I Guerra Mundial, en un poblado austríaco sometido a unas reglas autóctonas, escritas por los antepasados, hechas cumplir por las nuevas generaciones.

Es un hecho recurrente que Haneke utilice a la infancia como ejecutora de las oscuras y maliciosas mentalidades de los adultos, anclados en la costumbre y en la religión.

Una sociedad herida por la venganza, que derrama actos hostiles sin que hay un culpable verdadero.
La cinta blanca oculta sobre su aparente pureza e inocencia, unos actos que sólo suponen delito en las leyes de los hombres.

La película ha sido premiada en festivales de todo el mundo, destacando la Palma de Oro de Cannes.
Representante de un cine que ya no se hace, Haneke mantiene su intención de poner en evidencia a una sociedad egoísta y que corrompe a su propios miembros, que dan continuidad a la degradación de los valores naturales de la humanidad.

domingo, diciembre 06, 2009

Inglorious basterds



Quentin es un gran guionista, capaz de crear el mayor de los suspenses con una mera conversación; sus diálogos son mordaces y terroríficos, las secuencias iniciales memorables, en cada película va un paso más allá y en todas ellas sorprende.

No es la mejor versión de Tarantino, pero sus personajes se construyen hasta conseguir un carisma único, tanto en los principales como el algunos secundarios, tanto en los supuestamente buenos como en los malos.
Hay que mencionar la labor del austríaco Christoph Waltz, en un papel que recuerda a personajes crueles como  el de Ralph Fiennes en la Lista de Schindler, con una mezcla deliciosa de despotismo, inteligencia e histrionismo.
La venganza nuevamente es el hilo conductor, con personajes que aparecen y desaparecen, con objetivos similares. 


Todo converge hacia una orgía final de sangre y violencia, que no mejora a secuencias menores como la aparición del oso con su bate de beisbol y el juego de las adivinanzas en la taberna.